Panes que tienen su origen en España. Parte 2

Como ya se ha comentado en el blog anterior, existen panes conocidos bajo las Indicaciones Geográficas Protegidas, que es lo mismo que el IGP, que es un indicador de calidad donde se reúnen productos que provienen de un lugar específico, se comentó que en España existe, hasta ahora, cuatro panes que tienen esta clasificación y  son  el Pan de Alfacar, el Pan de Pagés catalán, el Pan de la Cruz manchego y el Pan de Cea gallego, a continuación comentaremos sobre estos dos últimos.

El tercer pan con origen en España es el pan de Cruz, que es típico de Castilla-La Mancha, concretamente de la comarca de Calatrava en Ciudad Real. Su nombre procede de su propia forma, elaborada antes de ser horneada, representando la Cruz de Calatrava. Se trata de un pan que se fabrica desde el siglo XIII y que hasta aparece mencionado en el Quijote.

Su suavidad, su intenso aroma y sabor a cereales, agradable y ligeramente dulce son unas de sus características más destacables. Como este pan lleva poca agua en su elaboración, coincidiendo también en parte con la climatología de la zona singular por su baja humedad, su miga es compacta, sin alvéolos pero de forma algodonosa.

Es formado por una pieza compacta y densa de trigo candeal en forma de hogaza abombada, con corteza lisa excepto en los cortes en cruz, cuenta con una miga consistente y blanca, procedente de una masa muy trabajada. Otro detalle a destacar es que durante su fermentación se deja que haga piel, lo cual precisamente se suele evitar en la mayoría de elaboraciones. Además, los cortes se realizan por la parte que queda abajo al meterlos al horno, en lugar de en la superior, como en la mayoría de ocasiones.

Este pan suele comerse acompañando junto a diferentes platos como las migas, las pellas, los picatostes, para guisos y la caldereta de cordero.

El cuarto pan es el pan de Cea, que es típico de la localidad gallega de Cea, que le aporta su propio nombre, cuenta con una larga historia. La primera referencia que se conoce de este pan, data del siglo XIII, aunque con el paso de los años esta población fue incrementando su actividad panadera y haciéndose referente de buen pan.

Su corteza es gruesa y consistente, con tendencia a hacer láminas, y su miga es de textura esponjosa, firme y fibrosa. Sus principales características son, la forma de la pieza alargada y redondeada en sus extremos, con una hendidura transversal en el centro de su parte superior que diferencia la pieza en dos partes iguales curvadas y ensambladas entre sí.

Como se puede ver,  España es un país que cuenta con una gran tradición de pan y por ellos, es importante la existencia de etiquetas y denominaciones que impulsen y aseguren la calidad y el origen de ciertos panes,  aportandoles así el valor y la rigurosidad que se merecen a nivel de elaboración artesanal y origen único.

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